Los caballos lamen las piedras de sal porque necesitan reponer electrolitos esenciales como sodio y cloro. Existen dos tipos principales:

  • Sal pura (cloruro sódico), que aporta electrolitos básicos.
  • Sal mineralizada, que además contiene zinc, hierro, manganeso, cobre, yodo y cobalto.

¿Puede ser perjudicial?

Un consumo excesivo de piedra de sal suele deberse a una necesidad elevada de sodio o al aburrimiento en el box. Si hay exceso de sodio en sangre (hipernatremia), el caballo beberá más agua y orinará en grandes cantidades para eliminarlo. Sin suficiente agua, podría intoxicarse.

¿Cómo prevenir problemas?

  • Asegurar un acceso constante a agua limpia.
  • Evitar piedras con saborizantes que incentiven su consumo excesivo.
  • Si el caballo lame la piedra por aburrimiento, aumentar el forraje, darle más tiempo al aire libre y restringir el acceso a la sal durante algunas horas al día.

 

¿Cuándo hay deficiencias?

En situaciones de sudoración intensa (como en competiciones), los caballos pueden perder electrolitos rápidamente y necesitar un aporte adicional para evitar desbalances.

 

Deficiencia crónica de minerales en caballos

Cuando un caballo recibe una ingesta insuficiente de minerales durante mucho tiempo, pueden aparecer comportamientos inusuales como lamer superficies, comer tierra, ramas o cercados de madera. Esto no debe confundirse con el hábito de morder madera por vicio de cuadra.

¿Por qué ocurre?

Los forrajes y alimentos comunes tienen bajos niveles de cloruro sódico, por lo que es recomendable complementar la dieta con bloques de sal.

¿Cómo identificar un problema?

Si un caballo muestra estos comportamientos, no siempre es por falta de minerales. Es importante consultar con un veterinario para descartar otras causas.

 

La sal y la regulación en caballos

El caballo, de forma instintiva, tomará la cantidad de sal que necesita si está sano, bien alimentado, sin estrés y con ejercicio moderado.

Tipos de sal:
No se debe usar sal de salazón ni sal para evitar el hielo en carreteras, ya que no son adecuadas para los caballos.

Adaptación natural:
Los caballos tienen una gran capacidad de adaptación a las cantidades de sal en su dieta. Si la ingesta de sal es excesiva, el caballo beberá más agua y orinará en mayor cantidad para eliminar el exceso. Si falta sal, la excreción de sodio y cloro disminuye. Esto hace que las deficiencias crónicas se puedan compensar fácilmente con un bloque de sal.

Exceso de sudoración:
Cuando un caballo pierde muchos electrolitos debido al sudor (por ejercicio o calor), no puede compensarlo solo con el bloque de sal. En estos casos, se recomienda suplementar con electrolitos a través de la comida o directamente con jeringas.

Recomendaciones:
Si el caballo no ha sudado mucho, un acceso adecuado a heno, agua y un bloque de sal será suficiente. Sin embargo, si el sudor es abundante, será necesario ofrecerle agua fresca y suplementos con electrolitos.

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